lunes, 23 de febrero de 2015

LONNIE FRANKLIN JR. "EL ASESINO DURMIENTE" (ESTADOS UNIDOS)

Biografía 

Las autoridades de Los Ángeles han puesto en práctica por vez primera, de manera exitosa, una técnica de reconocimiento genético a la que han denominado “ADN familiar”, y que condujo al arresto de un asesino serial que durante 22 años deambuló por las calles de la ciudad californiana, acabando con la vida de al menos 10 mujeres y un hombre. Debido a que el criminal se tomó un descanso de 1988 a 2002, los medios lo apodaron El Horrendo Durmiente, al parecer en contraposición al cuento del escritor francés Charles Perrault de 1696, Bella Durmiente.
En 1987 una llamada anónima alertó a la policía para reportar que había visto a un hombre arrojar un cuerpo desde una camioneta en movimiento. Abundó que el vehículo tenía colores azul y blanco. El cadáver correspondía a la prostituta Barbara Ware, de 23 años. Con el número de las placas, los agentes localizaron el presunto domicilio del propietario. Cuando los investigadores llegaron se percataron que la dirección correspondía a una iglesia. La camioneta estaba estacionada a media cuadra del templo, con el cofre aún caliente, pero nunca pudieron detener a nadie.
Un año después la policía una vez más fue alertada y llegó directamente a una casa de la calle 81 de Los Ángeles, misma que fue registrada exhaustivamente, aunque resultó que el propietario estaba limpio de cualquier culpa. Lo que los agentes ignoraban es que a tres puertas del domicilio auscultado el asesino no perdía detalle de lo que sucedía en el vecindario. Es posible que este episodio haya convencido a El Horrendo Durmiente a hacer una escala de 14 años en su periplo homicida.
De las 11 víctimas de este predador, diez fueron mujeres, entre ellas varias prostitutas, a las que les disparaba o estrangulaba y, en algunos casos, mezcló su modo de operar. Lo que es un hecho es que a todas las violó antes de acabar con ellas. La policía especula que la víctima masculina, Thomas Steele, quien recibió un disparo fatal en 1987, era amigo del asesino o que descubrió la identidad de quien a la postre fue su verdugo. En el caso de los cuerpos de las mujeres fueron encontrados a la intemperie, sobre todo en algunos barrios oscuros al sur de Los Ángeles. Es posible que el delincuente tuviera un lugar exclusivo para sus rituales y que al terminar de divertirse subiera el cuerpo de su presa a algún vehículo, buscara un lugar apropiado y lo arrojara sin detener la unidad.

Los homicidios de El Horrendo Durmiente ocurrieron entre 1985 y 2007, en un contexto de violencia extrema derivado, por un lado, por el enorme mercado de consumo de crack, cocaína y heroína en que se convirtió la ciudad de Los Ángeles en los pasados años 80. Sin embargo, hay que recordar que en la década anterior California padeció una epidemia de asesinatos seriales en la que construyeron su fama oscura predadores premier como William Bonin, Ed Kemper, Richard Trenton Chase, y los primos Kenneth Bianchi y Angelo Buono, entre otros.
En una atmósfera enfermiza, con una gran cantidad de casos judiciales, la captura de El Horrendo Durmiente prácticamente era un sueño que cada vez se complicaba más alcanzar. Aun así, el escuadrón especial de agentes creado en 2007, después de que fue hallado el cuerpo de Janecia Peters en un depósito de basura, continuó trabajando hasta que sus pesquisas dieron fruto.
Entre las labores de investigación, el escuadrón puso atención especial en el registro de ADN recabado en los fluidos dejados por el asesino en sus víctimas. Los especialistas sólo esperaban el momento de empatar las huellas genéticas. La oportunidad se presentó cuando el ADN de un individuo, preso por robo, contenía vestigios familiares con las muestras archivadas. Es decir, el donante no era el hombre que la policía buscaba, pero su ADN contenía información genética que se correspondía con El Horrendo Durmiente.
El 7 de julio de 2010 varias unidades de policía, incluyendo escuadrones SWAT, cerraron varias cuadras alrededor de la calle 81 al sur de Los Ángeles. El afroamericano Lonnie Franklin Jr., de 57 años, no estaba en su domicilio, almorzaba en un restaurante cercano. Ahí fue detenido sin oponer resistencia.
Con la captura de Franklin, ex mecánico de la policía, se han abierto varios expedientes de casos fríos, por lo que las autoridades especulan que hay fuertes posibilidades de resolver unos 30 homicidios más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada